Sede Canónica.

 

HISTORIA DE NUESTRA SEDE CANÓNICA.

Esta parroquia perteneció al convento de los Mercedarios Descalzos que se fundo en 1629 después de muchos problemas.

Como consecuencia de las sucesivas destrucciones sólo se conserva  del edificio original, la torre y la portada de la iglesia.

La iglesia se concluyó en 1638. Era de una sola nave con capillas laterales, cúpula sobre pechinas en el crucero y torre en el lado del evangelio, junto a la portada de los pies.

En su interior destacaba el retablo mayor construido  por Blas de Escobar, en en dicho retablo destacaba un camarín-expositor adornado con pinturas con temas del Antiguo y el Nuevo Testamento.

Formaba parte del ornato del templo un conjunto de doce bustos-relicarios de los apóstoles, atribuidos a Jose Arce.

Al venir la orden de exclaustración de religiosos el convento quedo desierto y abandonado. Fue derribado en 1867 para abrir una plaza publica.

El 13 de junio de 1873 el Ayuntamiento se incautó del templo mercedario y el 29 de ese mismo mes sacaba a subasta los enseres de la iglesia.

En 1936 la parroquia fue asaltada e incendiada, perdiendose el patrimonio en su totalidad, en dicha quema se perdio el cristo de Sopranis, la Virgen de la Merced y la de La Peregrina de Quito.

El templo se reedifico y en julio de 1948 el Obispo Don Tomas Gutiérrez Díez lo bendijo.

EL TEMPLO.

Cuenta con una torre de planta cuadrada y sus frentes se decoran con pilastras toscanas, terminando en casquete semiesférico con linterna.

La puerta principal se compone de tres partes.

La primera centrado por el vano adintelado de entrada, a sus lados existen pilastras toscanas y termina en frontón curvo roto.

La segunda  es de forma rectangular y tiene un relieve de la titular de la parroquia con San Pedro Nolasco y San Raimundo de Peñafort, terminado igualmente en frontón curvo roto, a sus lados tarjas con escudos mercedarios.

La tercera parte es un vano rectangular con moldura plana y finalizado en guardapolvo, todas son obras protobarrocas.

Junto a la puerta el mosaico de Nuestra querida Cofradía.

El lado de la epístola del crucero está ocupado por un retablo procedente de la capilla de V.O.T. de Capuchinos, en la actualidad está presidido por una imagen dolorosa.

El relieve del ático representa la batalla de Clavijo.

El altar mayor esta presidido por la Virgen de la Merced, co-patrona de la ciudad.